Las Ofrendas

Una Luz. La importancia de la luz en el altar de la Santísima es la siguiente: el que la fuente de luminosidad se encuentra de día y de noche encendida quiere decir que la Santísima esta siempre al pendiente de la protección de la casa el negocio, su persona o la familia, así como resguardando el mismo altar. Por lo tanto la luz, sea cual sea la fuente que se elija, siempre deberá estar presente en el altar.


Vaso con agua. A la Santísima también se ofrenda un vaso con agua, pues, a decir de los expertos en su culto, esta simboliza vida, fertilidad y pureza; el vaso no debe ser llenado hasta el borde, el vital líquido puede permanecer hasta 8 días en el altar o un poco menos si se enturbia. El vaso siempre deberá ser de cristal nunca utilice vasos desechables o de plástico.

Pan. El pan que se ha de colocar en el altar simboliza la abundancia de alimento para el hogar donde se encuentra. Algunas personas, en lugar del pan, prefieren ponerle tortilla, pero esto se trata de una elección personal, así que se deja a la libre decisión del creyente el elemento de abundancia que desee colocar en el altar.

Frutos. Hay muchos creyentes que le ofrecen a la Señora frutas de temporada. Este elemento del altar dota de nuevas recargadas energías a la Señora por el simple hecho de ser un elemento natural.
Cigarro o puro. Se recomienda que el cigarro o puro sea encendido únicamente para ella y si gustas compartir con ella encenderás otro para ti, en este aspecto hay diferentes formas de hacer la ofrenda, hay personas que lo mantienen apagado durante el primer día y lo encienden al siguiente día.


Dinero. Cuando el altar de la Santísima se ha instalado en un negocio, los devotos le ofrendan el primer día de venta. Este dinero se queda allí hasta que el negocio cierra o hasta que se cumplan 21 días, si este acaba de abrir sus puertas.
Flores. Este elemento no deberá faltar nunca en el altar, cuando las flores estén por marchitarse o por perder su belleza, se reemplazaran lo más pronto posible por otras nuevas. El color será de su predilección así como el tipo de flor.


Licor. El licor es una tradición en los altares dedicados a la Santísima. Muchos creyentes le ponen a sus pies vasos con diferentes bebidas que van desde la cerveza hasta una copa de vino.
Incienso. Elemento imprescindible en su altar. Se recomienda el uso de copal, mirra o estoraque solos o mezclados. Hay en el mercado un sinfín de variedad de inciensos, usted podría quemar el de su predilección el fin es agradar a nuestra Señora.


Ofrendas al gusto. Estos son los objetos o elementos que no son obligatorios, pero que la gente gusta ofrecerle de manera personal a la Santa Muerte en agradecimiento a sus favores, por ser un día especial o simplemente por el gusto de hacerlo.
Fragancias. Finalmente, pero no menos importante, tenemos el elemento aroma, es decir, las fragancias, las cuales por si mismas no representan una ofrenda. Sin embargo, su uso se aconseja, porque es el medio por el cual se personalizan los altares. Se recomienda untar con un poco del perfume personal de cada creyente la imagen que se ha elegido para el altar.


¡Recuerda que no hay altar más hermoso que le puedas ofrecer a la Santa Muerte que el de tu corazón!

La imagen que coloquemos es la que más se adecue a nuestras necesidades, podemos elegir una imagen, de este modo podremos escoger la imagen que traiga consigo la guadaña, la lámpara, el mundo o bien el reloj de arena. Hay otras figuras a las que se les desprende una mano para colocarles mandas. Lo importante al decidir qué imagen deberá ir en nuestro altar es recordar que a la Santa Muerte siempre se le representa de cuerpo entero, aunque también hay imágenes en las que se encuentra sentada en un trono o sobre una base. También las hay en diversos colores y que auxilian en diferentes necesidades.